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Tenemos una noticia buena, una noticia mala y una noticia bizarra.
- La buena: ¡Lulú ha vuelto!
- La mala: esto es la primera parte de un artículo doble, así que prepárese para quedar en punta en el momento más interesante de la historia :-(
- La bizarra: Lulú al parecer está enloqueciendo, esto cada vez está mas "Diario" y menos "Lulú". Lean y entenderán.
Estrenando el Bondage con mi novio
Por: Lulú
¡Hola a todos de nuevo!
Les contaré el por qué de mi ausencia. Resulta que hace poco conocí a alguien muy especial para mí. Sí, ahora pertenezco a la estadística social que me integra en el grupo de personas que están en lo que comúnmente se llama una relación estable. ¡Tengo novio!
En realidad no soy muy devota de este tipo de relaciones, ni siquiera creo que deba mencionarse esa palabra; siempre preferí decir pareja, amante o cualquier cosa pero no novio, y eso de oficializar una relación o de volver todo en algo serio me horrorizaba, hasta cierto punto... pero como nunca debes decir de esta agua no beberé, pues aquí estoy; con novio. Y feliz.
Él tiene algo muy especial, al igual que yo, por ejemplo, es practicante del legendario arte del bondage, por lo tanto, para mí es merecedor de todos los placeres sexuales que le puedo ofrecer.
Bondage. Eso de amarrarse y utilizar esposas, lazos y látigos; el gusto por ser atado y dominado. Lo que para muchos es una practica extraña, para mí es una forma de satisfacción sexual; como siempre, recuerden que experimentar cosas diferentes en el sexo es bueno si lo están disfrutando... y a mí me encanta.
Una noche de fiesta (¿por qué todas mis chocoaventuras empiezan así?) un joven muy guapo se acercó lentamente hacia la silla en la cual me encontraba, se me presentó, y después de varias copas y risas intercambiamos teléfonos.
¿Ya creían que me lo llevaría a la cama esa misma noche? pues no, después de mi experiencia en busca del pene perfecto decidí llevar las cosas con más calma; fueron muchas las decepciones al igual que las satisfacciones.
El sujeto en cuestión (que tiempo después se convertiría en mi novio) y yo hablamos durante un buen tiempo por teléfono, salimos varias veces a comer, a pasear por la ciudad, como una típica pareja que esta comenzando una nueva relación.
Una noche, al llegar al apartamento de él (ya llevábamos varias semanas saliendo y teniendo sexo de forma maravillosa), yo estaba buscando una toalla en el fondo de un armario y me encontré unas esposas y cuerdas de diversos tamaños.
Claro, ese demonio que llevo dentro hizo surgir rápidamente la niña mala: tomé las esposas y algunas cuerdas, las guardé en mi bolso disimuladamente y no comenté nada sobre mi hallazgo esa noche, pues tenía en mis manos y mente algunas sorpresitas para mi novio (para ese momento la relación estaba oficializada).
Decidí preparar una noche muy especial, pues si era amante del bondage como yo, disfrutaría de aquella sorpresa.
Compré un corset negro de tela transparente y cuero (una mezcla de delicadeza y agresividad), con un liguero del mismo color. Decidí que no llevaría puesto más que esto y me cubrí con un gabán largo también de color negro. Decoré mi apartamento con flores y velas para que pareciera una nochecita romántica en todos los sentidos, pero lo que él no sabía era la sorpresa que le esperaría en la cama.
Continuará.
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