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Este año, para la cuarta versión de Miss Feathers, el jurado está compuesto por un cirujano plástico, un reconocido transformista colombiano que regresa de Europa y una reina de belleza departamental (los nombres no se mencionan para no arruinar la sorpresa de ese día, según nos informaron). La primera etapa de trabajo del jurado consiste en entrevistar a cada concursante, donde los participantes van sin transformarse, vestidos como hombres. Y en el evento es donde se evalúa el cambio. El "cambio" es el principal elemento de juicio en un reinado de transformistas: el impacto que genera la candidata, con toda la gala y la lentejuela, luego de conocerlas vestidas de hombre.
¡Regresan los Transformers!
El reinado sólo dura una hora y media (al fin y al cabo los que van a la discoteca van principalmente a rumbear), y se hacen tres desfiles: presentación en traje típico, traje de baño, y de noche (fantasía), en una pasarela especialmente diseñada para la discoteca. En el reinado se evaluará principalmente el cambio, la transformación de hombre a mujer.
La convocatoria de las candidatas es abierta, pero se escogen preferiblemente personajes que no hayan participado en otros concursos. El grupo de candidatas tiene un coreógrafo, un chaperón y dos maquilladoras, que durante 15 días preparan al grupo con pruebas de vestuario y maquillaje para que todo sea perfecto. "El transformismo es un arte. Fuera de ponerse un traje y una peluca, esto es un cuento de hadas con un bonito final; nuestra finalidad es hacerlo con estilo y elegancia", nos comenta con alegría Iván Darío Delgado, presidente del comité organizador de Miss Plumas 2005.
La ganadora del reinado recibe un premio en efectivo, obsequios de las empresas patrocinadoras, miles de piropos y admiradores y la satisfacción de ser la participante más femenina (y a la vez masculina) de un concurso que curiosamente, tiene una amplia aceptación entre el público heterosexual, que asiste en masa a los reinados para maravillarse con el arte del transformismo.
Ya entrados en gastos, hablamos con 3 candidatas al reinado escogidas al azar y esto fue lo que nos contaron:
María Carolina Brown, 19 años
María Carolina atraviesa un proceso de transición en su vida, su verdadero sueño es dar el gran paso y convertirse en travesti. Diferencia entre el travesti y el transformista: el travesti es, literalmente, una mujer atrapada en un cuerpo de hombre: 24 horas al día el travesti piensa, vive, y se ve así mismo por dentro y por fuera como una mujer. El transformista, sin embargo, se "convierte" en mujer sólo para espectáculos y eventos. En su vida diaria, el transformista es un hombre de la calle como cualquier otro.
María Carolina, un personaje alegre y conversador con una voz bastante femenina (podría confundir a cualquiera por teléfono), nos cuenta que su traje principal tendrá elementos de body art en su torso y pretende mostrar el Mar Caribe en su falda. "Destacaré sobre todo mi actitud, que no es posuda, y quiero reflejar mucho mi ser femenino".
En la casa de María Carolina, que es una familia con mayoría de mujeres, todas lo adoran. Sus hermanas lo apoyan en todo, y sus papás incluso permiten que muchas de sus amigas se vistan a escondidas en su casa "he corrido con mucha suerte" anota.
"La parte más sexy de mi cuerpo es la cintura".
María Catalina Falcon, 20 años
"Me encantan las antagonistas de las novelas. Mi nombre lo saqué de la novela 'Me amarás bajo la lluvia', el personaje era una niña que le hacía la vida imposible a Carolina Sabino".
María Catalina nunca había estado en un reinado. Hace dos años está involucrada de lleno en el mundo del transformismo y ella, muy aterrizada, nos habla del presupuesto que deben manejar las candidatas, pues la organización del reinado Miss Feathers, como en cualquier reinado, tiene ciertos requerimientos en cuanto al vestuario de las participantes, que deben conseguir ellas mismas:
-Dos trajes de cóctel.
-Un traje típico o de fantasía.
-Un vestido de baño color negro (entero o de dos piezas).
-Un par de sandalias plateadas.
María Catalina, hasta ahora ha conseguido lo siguiente:
-Sandalias plateadas: $180.000
-Peluca: $300.000
-Vestido fantasía $500.000 "y eso que lo voy a hacer yo misma".
Luego de analizar este presupuesto, entendemos que los gastos de cada candidata superan fácilmente el millón de pesos. Curiosamente, María Catalina no sabe cuánto dinero en efectivo gana la reina elegida (nosotros tampoco). Ellas participan por la fama, y por que todas saben que el evento se realiza en una de las mejores discotecas de la ciudad para el público gay.
María Catalina trabaja en una empresa de alimentos, estudia música y práctica trombón y melódica, le gusta leer partituras. Vive con los hermanos y la mamá.
"No es fácil ponerse los tacones y menos recibir las críticas".
Valeria Brivaldi Escandón, 19 años
Agresiva, con fuego en los ojos y espíritu combativo, tenemos que reconocer que Valeria nos hizo temer un poco por nuestra integridad física... en un momento llegamos a pensar que quería arañarnos la cara, o que simplemente no le gustaban las entrevistas. Sin embargo, posaba gustosa para las fotos.
"Escogí mi nombre por que suena muy latino".
"Lo nuestro son cambios muy bruscos, nos tenemos que meter en el cuento de ser mujeres". Valeria lleva un año en el transformismo y lo hace sólo para la rumba, sus amigos la animan a participar. "Quiero demostrar que la comunidad gay tiene sueños y anhelos, deseo compartir mi arte". Si hay algo que Valeria rechaza es la homofobia: "los detesto, los hombres homofóbicos están rechazando al propio homosexual que tienen por dentro".
Valeria, a diferencia de algunas candidatas, no aspira a convertirse en travesti, dice que le gusta la dualidad que maneja entre hombre y mujer.
"La parte más sexy de mi cuerpo es el rostro".
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