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Por. Alejandro Jaramillo, El Gurú del Porno
Fotos: Archivo antigua sede club de masturbación
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Ingresó el primer hombre solo a La Piscina, y apenas eran las 5:30 p.m. Era la primera vez que alguien llegaba tan temprano al establecimiento, un Martes. Señal inequívoca de que la noche sería larga y agitada.
En contra de la filosofía básica de los clubes de parejas en todo el mundo, se me ocurrió programar un “día de solos y solas”, en que los hombres que no tienen pareja, pudieran ingresar al bar, conocerlo, disfrutar de las instalaciones, ver parejas teniendo sexo, disfrutar de proyección de videos porno y empezar la semana relajados en un sitio especial.
No pensé que fueran a ir parejas esa noche, pues para eso el bar tiene el resto de la semana, para que asistan parejas a compartir con otras. Ese día me di cuenta que el placer no tiene límites, que cada quien lo encuentra en algo distinto y que no es raro que una pareja quiera tener sexo delante de una cantidad de hombres desconocidos que se masturban y los admiran. El placer de ser visto, de ser deseado, de ser el centro de atención de la noche, el placer que sienten las mujeres de calmar esa necesidad narcisa, ególatra, deliciosa, de sentirse deseadas por todos en el club. ![]()

Fotos: Archivo antigua sede club de masturbación![]()
El primer Martes: éxito total
El primer Martes asistieron seis parejas al bar, dos mujeres solas y aproximadamente 18 hombres; mucha más gente de la que se esperaba. A las 10:00 p.m. el ambiente estaba un poco tenso, las mujeres no se deshinhibían totalmente y las parejas aún no se animaban a tener sexo frente a tantos hombres.
La noche fue avanzando y el calor de los cuerpos, acompañado de unos buenos tragos hizo maravillas. De un momento a otro, todo el bar estaba en un ambiente sexual incontenible, las parejas tenían sexo, las mujeres solas ya habían encontrado también con quién tenerlo y los hombres solos no se quejaban, pues tenían delante de ellos un muy buen show de sexo en vivo, real, con varias parejas haciéndolo al tiempo. La masturbación era la práctica reina de la noche, desde mi puesto de trabajo en la barra se podía sentir la calentura de la gente, las ganas de sexo de todos, el placer voyerista de todos los presentes.
Antes de la medianoche, los asistentes fueron sorprendidos con un show de baile erótico, que a pesar de ser un poco suave para la calentura que ya había en el lugar, logró captar la atención de todos, sobretodo porque la bailarina se dejó contagiar y se dejaba tocar de todos y a todos les bailaba encima con mucha sensualidad, incrementando aún más las ganas colectivas de tener sexo, que luego calmaron masturbándose… o los que tuvieron suerte, teniendo sexo con alguna de las mujeres o parejas asistentes.![]()

Fotos: Archivo antigua sede club de masturbación![]()
Noche de calentura y arrechera
La semana siguiente lo intentamos de nuevo. Seguí con mi idea de explorar, el método científico, ensayo y error. Cada semana corregíamos algo para la siguiente. Decidimos subir la tarifa para los hombres solos, porque a decir verdad el primer Martes asistieron demasiados y era lógico que esto no le agrade a las parejas y a las mujeres solas. No sé si subir el cover sería un filtro efectivo o si iba a funcionar en primer lugar, pero el tiempo me dio la razón. Funcionó: asistieron 3 parejas, 2 mujeres solas y 12 hombres solos. Las parejas que asisten a una noche de solos y solas es porque están dispuestos a tener una cantidad considerable de hombres mirándolos tener sexo y eso fue exactamente lo que pasó. Un trío de dos hombres con una mujer hicieron las delicias de la noche. Hace rato no veía un trío que se entendiera tan bien y que lo hiciera con tanta arrechera, calentura y convicción como lo hicieron estos, los aplaudo.
Mientras que uno de los hombres penetraba a la mujer, acostada en el deck de la piscina, el otro le besaba los senos y la ponía a mamar, mientras los hombres solos que estaban alrededor se masturbaban y tocaban a la mujer, le alzaban las piernas para facilitar las posiciones y el hombre que la estaba penetrando no ponía problema alguno. Así lo fueron haciendo en todos y cada uno de los rincones del club, ensayando posiciones nuevas, cambiando constantemente de penetrador entre los dos hombres y la mujer con toda la disposición que se necesita en un lugar de estos. Los más felices por supuesto eran los hombres solos que disfrutaban de un show de sexo en vivo brutal, se masturbaban en grupo y aparte de eso podían tocar a la mujer de turno, una experiencia que no la pueden vivir en cualquier parte, sobre todo si se es hombre solo y no se tiene pareja.
Repetimos el show de baile erótico (esta vez lo ignoraron completamente, pues estaba más interesante el sexo en vivo que se estaba presentando en el turco). En ese momento pensé que si es una noche de solos y solas, pues yo soy un hombre solo más, así que me cambié, metí toda mi ropa al casillero, me puse una toalla y me fui a disfrutar un poco de la noche, bien merecido me lo tenía, pues era mi fiesta y para ser un buen anfitrión hay que dar ejemplo.
Ingresé al turco y me encontré con esa maravilla de escena, dos mujeres teniendo sexo con sus respectivas parejas, varios hombres masturbándose, cuerpos sudorosos por el vapor, un ambiente de excitación increíble, un momento de calentura como pocos se pueden tener en una noche de martes, lo tenía erecto por supuesto y a pesar que esto es el pan de cada día en el bar, pues yo personalmente nunca había estado de este lado de la rumba, del lado en el que quiero disfrutar y tener placer y no estar pendiente de la gente como todas las noches.
Para nadie es un secreto que soy fan número uno de la masturbación grupal y en este turco era esa justamente lo que estaba sucediendo, un grupo de personas, hombres y mujeres, teniendo sexo y masturbándose, sin importar quién era quien, sin mirar al lado, sólo preocupándose por el placer de sentir cosas diferentes, por vivir una experiencia nueva, desinhibidos totalmente de cualquier tipo de moral o mojigatería. Las mujeres no se sentían acosadas por los hombres, pues a pesar que éramos varios, ante todo el respeto. Sólo nos conformábamos con verlas haciendo lo suyo y es obvio que si a uno lo requieren se lo hacen saber… no hay que ser intensos. Así pasó este segundo martes, con menos gente pero más caliente, arrecho y un poco más amigable que el primero.![]()

Fotos: Archivo antigua sede club de masturbación![]()
Último Martes: la negra candela
Para el tercer Martes pues no sabía qué esperar, a pesar de la publicidad y la invitación directa a las mujeres, sé que no es fácil que vengan. Las mujeres solas no son tan arriesgadas como los hombres solos y es apenas normal que sientan un poco de temor de asistir aunque les diga una y mil veces que el ambiente es respetuoso y que se viene a pasar bueno. El tercer Martes en la noche, como era costumbre, empezaban a llegar los hombres solos y entre ellas varias caras conocidas desde El Club de la Masturbación. Pasaba la noche y ya empezaba a preocuparme, pues eran las 10:00 p.m. aproximadamente y aún no llegaban ni parejas ni mujeres, sólo hombres y no muchos, más bien pocos. Repetí lo mismo de la semana anterior, me cambié y me metí al turco a relajarme un rato. De pronto cuando salí ya había llegado una pareja, ella era una morena espectacular, con un color de piel hermoso, una cintura de avispa y un trasero que lo envidiaría la misma J-lo.
Estaban un poco tímidos, al principio, de hecho el hombre la dejaba constantemente sola en la mesa y se iba al turco por varios minutos… hasta que otro de los asistentes le buscó el lado y se sentó a hablar con ella mientras la pareja se quedaba en el turco. Al cabo de un rato a eso de la medianoche, el espectáculo no podía ser mejor, el asistente a la noche de solos y solas estaba en la cama con la esposa del sujeto en cuestión, masturbándola y besándola, mientras los demás alrededor solo veían y se masturbaban, incluyendo al marido de la nena que parecía disfrutarlo demasiado.
Esta morena tenía una forma deliciosa de gemir, mientras se daba palmadas en la vagina con la mano y el chico la besaba con pasión, todo esto ocurría mientras nosotros, incluyendo al marido nos masturbábamos viendo dicha escena, hasta que el señor se paró del puff, la puso en cuatro y le dio lengua toda la que quiso, mientras ella gemía de placer y acariciaba al desconocido. Los demás solo nos dedicábamos a mirar, a contemplar y a masturbarnos, era perfecto una escena de sexo perfecta, con todos los ingredientes necesarios: una mujer hermosa, un marido decidido con ganas de coger y un asistente anónimo con suerte que consiguió tener el acercamiento. Luego el marido se montó y la penetró con tal fuerza que ella sólo alcanzaba a gemir y a gritar de placer, lo hizo con fuerza y a la vez suave, de vez en cuando paraba para seguir dándole lengua y luego seguir montándola, no se cansaban de eso y no les importaba que hubieran alrededor 12 hombres desnudos arrechos, con el pene en la mano, masturbándose, de hecho creo que era eso lo que los excitaba, sentirse así, admirados, ser el objeto del deseo de todos allí. Después, la mujer se acercó al desconocido que le habló en un principio y le ofreció sexo oral en el billar.
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Fotos: Archivo antigua sede club de masturbación![]()
Aterrizando a los fantasiosos...
En las noches de solos y solas cualquier cosa puede pasar. Gran cantidad de gente ha asistido hasta el momento. Algunos salen aburridos, otros salen contentos, otros vuelven, otros no lo quieren volver a hacer; lo que escribo acá es sólo para invitarlos a que no se pierdan la experiencia. Sé que en Medellín aun es difícil que las mujeres se abran a este tipo de espacios, pero hay que superar los temores y arriesgarse a vivir algo diferente. A los hombres por supuesto, quítense de la cabeza la idea que van a venir y van a encontrar un harem sólo para ustedes.
Hay que reconocer que, si eres hombre y no tienes pareja para traerla a un club swinger, debes aprender a disfrutar de el sitio tal y como te lo presenten y en este caso lo presento así, para los que no tienen a quién traer.
Si no tienen sexo, pues al menos pasan una noche de relax, se meten al turco, observan videos porno, se toman un par de cervezas, comparten con otras personas, conversan, se disipan un poco de los problemas y listo... se masturban en grupo o solos si así lo prefieren., A eso vienen todos acá y salen relajados, sin necesidad de tener sexo, pero con la experiencia de una noche especial, diferente, que aparte de los Martes, también estamos extendiendo a los Domingos en la tarde, para que la pasen bien.
Espero apoyen esa iniciativa que en ningún otro club se brinda y que le permite a los hombres solos y mujeres disfrutar del espacio de otra manera.
Si tiene alguna duda o pregunta sobre este tipo de integraciones no duda en escribirla aelguruxxx@hotmail.com o si tiene ideas para mejorarlas también bienvenidas
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hola quiero e´perimentar cosas asi de ricas somos pareja
14/10/2010 - 22:44
me gusta
25/02/2011 - 16:18
En Bogotá que sitios hay de este estilo?????
15/03/2011 - 15:21
uf rico
24/03/2011 - 02:08
Bacano pelaos haganle.
30/11/2011 - 11:34
me parece muy espectacular ese tipo de experiencia, mi pareja y yo nos gustaria vivir un tipo igual de esa situacion pero sin intercambio, solo disfrutar haciendolo alternando con otra u otras parejas al tiempo, lastima que en barranquilla sea tan taboo y para colmo de males hasta cobran !!!!!!!!!!
19/01/2012 - 13:32
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