"Imagínate un edén donde es posible compartir tu intimidad con otras parejas. Haz realidad tus fantasías encendiendo y avivando la llama perdida volviendo revitalizados a la cotidianidad. Tus deseos se hacen reales en nuestra sala de integración, bar, pista de baile y zona nudista". Así anunció en su momento un club de intercambio de parejas que abrió sus puertas en Medellín. 
Por: Fernando Marulanda - Fotografías: GuiaCereza y Yohná
La apariencia exterior de los clubes swinger es discreta, no hay avisos y para llegar era necesario conocer la dirección exacta (por lo menos hasta la aparición de GuíaCereza.com). Los que asisten allí son en su mayoría miembros de la comunidad swinger de Medellín, una que asegura encontrar en el intercambio de parejas la respuesta a la sofocada sexualidad de las relaciones clásicas.
La comunidad swinger en Medellín
Bresman Corrales es un antioqueño fundador de "Swinger Medellín", una de las primeras comunidades virtuales en este tema, que llegó a contar con ciento cincuenta miembros.
"El verdadero swinger es una persona con criterio amplio, casada o soltera pero con relaciones estables, que decide ejercer su libertad en lo que respecta a la vida sexual". El swinger para los que lo practican es una cultura, es como un deportista al que le gusta jugar tenis, fútbol y béisbol al tiempo; ellos disfrutan del intercambio, el voyerismo, el exhibicionismo y el sexo en grupo.
En el "estilo de vida swinger", como llama Bresman a la práctica de intercambio de parejas, no hay límites de edad, todos son bienvenidos excepto los hombres homosexuales.
La comunidad filtra y selecciona las parejas que van ingresando a los grupos. Y a pesar de la sorpresa que aún genera en la sociedad el estilo de vida swinger, es una realidad inocultable. En Bogotá hay 16 clubes, en Cali ocho y en Medellín tres.
Un matrimonio swinger
Para Daniel Bracamonte, editor de una revista Swinger en Argentina, el intercambio es el común acuerdo entre parejas, sin mediación del dinero. "El placer está en ver a nuestra pareja tener sexo frente a nosotros, con nuestra aceptación y somos parte de ello". Para él, el swinger es distinto a una relación de pareja abierta; en ésta la cada uno tiene relaciones por su cuenta y la individualidad sexual es tan fuerte como en las uniones clásicas que practican la infidelidad, son amantes con permiso ".
De esta manera entienden Marcelo Correa y Patricia Restrepo*, un joven matrimonio de treinta años ambos y padres de tres hijos, el estilo de vida Swinger. Para ellos el intercambio significa una alternativa a su vida sexual, en la cual las parejas viven juntas sus fantasías eróticas. "Yo siempre voy a los intercambios con mi esposa y entre ambos decidimos con quiénes interactuamos y con quiénes no. A mí me parece que esto es darle picante, variedad a la relación; yo amo a mi esposa, por eso ambos tenemos muy claro que esto es un rato de placer. Gracias a esto, ni ella ni yo tenemos necesidad de conseguirnos un amante", comenta Correa.
Patricia Restrepo, esposa de Marcelo, es consciente de que estas experiencias no son aptas para todas las parejas, especialmente para las que no están seguras de su amor y ven en esto una tabla de salvación; pero en su caso asegura que ha sido una forma de mejorar su relación, de tener más confianza y desnudar su corazón.
Historia del swinger
Se habla de intercambio de parejas desde tiempos remotos, pero fue a partir de la Segunda Guerra Mundial que este estilo de vida comienza en Norteamérica. La alta probabilidad de morir en combate, llevó a un grupo de pilotos de la fuerza aérea y a sus esposas a aceptar un protocolo de "no-fidelidad'.
Esta costumbre se extendió a grupos de parejas no militares, fortalecida por los cambios que sucedieron en el concepto del matrimonio y en el nuevo rol de la mujer a partir de los años cincuenta, una corriente que entró en polémica con la idea clásica de la monogamia. Fue aquí que el fenómeno hizo su primera aparición en los medios masivos, conocido como "cambio de esposas'.
En los años 60 existían en todo el mundo una treintena de publicaciones donde aparecían anuncios swinger y comenzaron a organizarse las primeras fiestas swinger. A principios de los 70 se fundaron los primeros clubes swingers. En 1979 el movimiento swinger mundial tomó forma y se creó la NASCA, el mayor organismo swinger del planeta, encargado de crear estándares para clubes y eventos de esta práctica.
En los 80 y 90 la comunidad swinger creció y se expandió a casi todos los países, logrando entrar abiertamente a Latinoamérica y finalmente a Colombia.
*Los nombres fueron cambiados a petición de la fuente
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Genial conocer el origen de la cultura swinger. Jamás me imaginé que sus inicios se remontaban a los años sesenta. Qué viva esta práctica genial!!!
06/01/2011 - 11:55
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