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5 años de gusto, 1 parcial y mi mejor amiga.
Por: JF_
Fecha: 19/11/2010 - 08:34 - 30 Comentarios - 5518 Lecturas
Calificación: (3 Puntos / 19 Votos)
Tiempo estimado de lectura: 32 minutos.
Tu mejor amiga lesbiana, un parcial, 5 años de gusto por ella y una tarde memorable.

Daba la semana de parciales y se avecinaba uno el Sábado muy tétrico con el que debía parar una materia completa (Sí, ese vicio de dejar todo para lo último y necesitar mucha nota, pero bueno, nuestra herencia Colombiana es así). Para esto, había cuadrado con mi mejor amiga para estudiar el Viernes previo al parcial. Quedamos con cita a la 1 de la tarde en una de las islas de estudio de la U.

Antes de seguir con mi relato; déjenme hablarles un poquito de mi mejor amiga. Es de mi edad (20 añitos), muy, muy blanca, 169 de altura, un delicioso 34b de pechos, crespa, un rostro de ángel precioso y aunque no tiene mucha cintura o cola, tiene unas piernas de infarto... Sin embargo, y tristemente para mí, ella es lesbiana. Me encanta su forma de pensar, es muy liberal, liberada, sexual y sensual y nos llevamos muy bien y más allá de la atracción sexual que siempre me ha producido (Me ha hecho matarme a pajazos en más de una noche… Y vamos, si le vieran los pechos dirían lo mismo que yo) me ha gustado demasiado desde que la conozco hace 5 años.

Ahora retomemos el relato. Llegó el Viernes y yo, como cosa rara, llegué tarde a la cita de estudio. Me sorprendió ver que ella no estaba (Es muy puntual), así que me senté en la mesa, saqué un par de libros y un cuaderno y me senté disque a leer (Me dediqué a mirar al techo como una güeva). 5 Minutos después llegó ella. Me acarició la espalda y me saludó “Hola Juan”. Me volteé, la miré, le sonreí y le respondí “¿Qué hubo pues, ole?”. La miré y la contramiré. Tenía una pañoleta en el cabello, estaba maquillada tenuemente salvo por los labios, que estaban en un sexy rojo pasión. Sobre su pecho un camibuso ceñidito con un escote en V que dejaba verle ese rico y pronunciado espacio y un jean pegadito que le resaltaba esas piernas. Se inclinó para descargar su maleta en el suelo y eso me dejó saber que tenía puesta una tanguita negra con unos adornos hasta bonitos en los costados (O al menos, en el costado que le vi). Se sentó por fin y se disculpó por la tardanza a lo que yo le dije que relax, que no había problema.

El inconveniente de estudiar con una persona que te conoce tanto y a la que conocés tanto, es que hay muchísimas cosas de qué hablar. Nos dieron casi las 2:15 y no habíamos dicho nada relativo a la academia. Sólo verborragia compulsiva y risas.

-Vení vamos a fumarnos un cigarro. –

La escuché decir y le respondí con un gesto afirmativo. Nos paramos y fuimos caminando despacito hasta la tienda. Me fui mirándola de reojo porque estaba muy linda, intentando responderle y seguirle el ritmo a la conversación sin que notara que estaba entretenido en otras cosillas.

Compramos dos medias cajetillas y le dimos un plom cuando recordé los talleres para el parcial. Los había dejado dentro de la carpeta de documentos en la casa por desorganizado; entonces, le pregunté a Camila:

-Parce… ¡Los talleres!... ¿Vos los tenés ahí?-

-Huy, Juan… ¿Cómo me decís eso?... Yo pensé que vos los ibas a traer-

Me respondió con un deje de rabia y preocupación.

-No, relajate… Vamos a ver si los muchachos lo tienen.-

Intenté suavizar la cagada, pero no fue suficiente.

-Todos están en la salida de Campo, Juan… Es ir a la casa de José por ellos o a la tuya.-

Me dijo con el mismo deje de antes.

-Pere pues yo llamo a José-

Saqué el celular, maté el cigarro de un plom y fui a comprar un minuto. Este marica costeño (Sin herir susceptibilidades) no me contestó. Me sentí embalado hasta la chimba y fui le comenté a Camila. Ya iban dando casi las 3 y quedamos en estudiar hasta las 4 y de ahí ir a mi casa por los talleres. Volvimos a la mesa de estudio, leimos un rato pero por alguna razón, ese día no era el propio para estudiar. Nos pusimos a rajar de una vieja muy buena pero muy grilla en la mesa de la esquina de la isla y este fue el catalizador para el tema “sexo” en la tarde. Se puede resumir lo que hablamos desde ahí en que los dos necesitábamos una buena sesión de orgasmos y que qué rico un buen polvo (Es un martirio para mí hablar así con ella… Ya entenderán el porqué).

Dieron las 4 y nos fuimos. Salimos de la U y fuimos a coger el bus. Yo llamé a mi mamá de un público para avisarle que iba con visita. Dicen que la suerte es cuando la preparación y el momento se encuentran, y este día, estaba particularmente “bueno” para mí. Mi mamá me dijo que se iba a ir para donde mi abuela desde la oficina y que lo más seguro es que durmiera allá para acompañar a una tía al otro día en la madrugada a la terminal. En fin; Camila y yo nos montamos al bus y retomamos la charla sexual. Yo no follaba hacía dos meses y medio y ella hacía un mes. Entre con quién nos gustaría follar se terminó de ir la conversación hasta que nos bajamos y caminamos hasta mi casa (Y yo, aunque ya le había hecho saber a ella en otras ocasiones que me moría por estar con ella, evité ese comentario).

Subimos a mi casa, yo descargué las cosas y le dije que se pusiera cómoda. Despejé la mesa para estudiar y busqué los talleres. Puse lo necesario encima y le ofrecí los frutos de mi casa: -¿Querés agüita, Frutiño o un ronsito?... Jajajajajajá… Ah, y hay papitas de limón- Ella le dijo sí al agua y yo le llevé un vasito con hielo de agua y saqué para mí uno de Frutiño. Ya eran las 5 de la tarde y el cielo estaba muy oscuro; venía un aguacero ni el hijueputa.

Por fin nos dedicamos en forma a estudiar. Le maseamos una hora y media hasta que nos dimos cuenta que no teníamos más cigarrillos y yo, como anfitrión, me ofrecí a ir por cigarros. Nos paramos y le di un vaso de agua más y me fui a la tienda.

En el camino se me pasaron dos mil cochinadas por la cabeza pero las desechaba de inmediato. La idea de saber que ella, aunque recorrida en los placeres lésbicos, tan poco en los héteros… Saberla tan virgen y tan sucia… A esa mujer, a esa yegua que me encantaba… Jamás la había clavado en 4 y sólo contaba con 4 experiencias sexuales con hombres en su haber y saber eso, sumado a lo sucia que era en la cama con las nenas, me mataba. Quiero mucho a esa mujer para sobrepasarme, pero las ganas que le llevo… Uff. Compré una cajetilla de Marlboro y me devolví. Subí de nuevo y la encontré sentada en el sillón contra el ventanal de la sala que, por ser último piso, ofrece una muy buena vista. Limpié el cenicero y lo llevé de nuevo.

-Este jean me queda muy incómodo, muy estrecho-

-¿Te presto algo de ropa?... Yo tengo una loneta muy cómoda.

-Ve, ¿y tu mamá?... Qué pena que llegue y me vea así- Me preguntó.

-Va a dormir donde mi abuela… Mañana va a acompañar a una tía a la terminal… Así que relajada.-

Vi que sonrió y con la cara aceptó el cambio de ropa. Fui a mi pieza y aproveché para cambiarme. Me dejé la camiseta pero me puse una pantaloneta y me descalcé y le llevé una a ella.

Se la entregué y se fue a cambiar al baño. Salió con el jean doblado y descalza también. Aunque se veía fea con esa pantaloneta (Le quedaba como un pantalón de McHammer) esas piernas al aire valían la pena. Nos fumamos un cigarro, ella sentada en la misma silla de antes y yo contra el ventanal. Ahí la cagué; notó que le estaba mirando el entrepecho y se sonrojó pero no dijo nada, incluso, me pareció que bajó un poquito más el escote. Hablamos un rato más y le ofrecí de nuevo lo de antes: Agua, Frutiño, Ron, y con algo de coquetería, dijo “Lo que querás”.

Acá el día tiene un punto de inflexión. Jamás nos habíamos coqueteado tan abiertamente como empezamos a hacerlo y eso, me hizo sentirme como cuando tenía 12 años y miraba por primera vez porno, con una mezcla de miedo y morbo increíblemente poderosa. Fui hasta la cocina y saqué la botella de Ron de mi mamá y serví dos vasos con hielo y agua (A falta de pasante… Nada como el agua). Empezamos a tomarnos el vasito de ron y nos relajamos… En especial yo.

En el mismo lugar de antes, con el mismo tema de antes, me perdí. La miré y la miré y la dejé de escuchar, me soñé deslizándome por ese cuerpo y tuve una reacción tan natural en los hombres que no hace falta nombrarla y ella, ella lo notó. Caí en cuenta e intenté girarme para esconderlo pero con una pantaloneta es muy difícil. Ella me miraba a los ojos y de nuevo a la entrepierna y se reía y yo la miraba a los ojos, los labios y esas maravillosas tetas.

-Bueno, ¿y por qué tan rojo?... Está haciendo frío…-

-Vos sabés porqué… Mejor no preguntés…-

-¿Ah sí?... Decime porqué…-

Preguntó muy coqueta y yo no hice más que tragar saliva, pasarla con un sorbo de ron, para después señalarle con una mueca de mis labios a sus pechos. Ella se rio y se paró a mi lado a mirar por la ventana.

-¿Y eso por qué?-

Preguntó de nuevo.

Yo no estaba prendo. Estaba muy lejos de eso. Pero respondí con una sinceridad de borracho que me pareció increíble.

-Porque sabés que me fascinan tu cuerpo.-

Se le pintaron las mejillas de rojo, se mordió el labio y se rio después. Se me arrimó un poco más y se giró como para quedar frente a mí. Yo me giré y la encaré y bueno, ella estaba tan cerquita como para sentir mi ya dura verga en la pantaloneta. Cuando la rocé con mi paquete ella miró hacia abajo y sin levantar la cara me lanzó una mirada mortal. ¿Qué estaría pensando ella? ¿qué debía pensar yo? ¿qué debía hacer?

Yo la miré de nuevo a los pechos y luego me perdí en sus labios. No quise decir nada, sólo disfrutar de la situación. Ella me estaba jalando una broma muy pesada o estaba igual que yo. Puse el ron en la mesa y aproveché el movimiento para acercármele aún más, oprimiendo mi verga contra su cintura. Nos miramos y le dije:

-Me sabrás disculpar…-

-¿Por qué?-

-Por esto…-

Y la besé. Lamí sus labios y con mi mano le tomé la mandíbula y la giré para besarle el cuello. Ella liberó un gemido. Yo la oprimí más aún contra mí y contra la ventana, pasé mi mano de su mandíbula a su nuca y le mordí el cuello, lo lamí y me agaché hasta su abdomen. Levanté lentamente con mi mano su camibuso y empecé a besarle el estómago, subiendo suavemente. La iré y vi en su cara que ella no estaba segura, quería y no, pero ya era tarde. A mí ya no me importaba. Su cuerpo lo estaba disfrutando y se notaba. Me paré, la halé y la tiré contra el sillón donde antes estaba sentada. Me agaché entre sus piernas y le arranqué el camibuso. Tenía un topsito y un bra sin tiras, los cuales quité también, esta vez más lento. Ahí estaba ese pedazo de cielo, ese paraíso. Sus pezones estaban erectos y rosaditos y sus pechos casi que me gritaban que me los comiera. Yo me lancé, los agarré y los besé. Alrededor, por debajo, ese entrepecho, esos pezones… Los chupaba como si mi vida dependiera de eso y mi verga, mi verga estaba que estallaba.

Me corrí, acaricié sus piernas con mis manos y le bajé la pantaloneta junto con la tanga. Su carita estaba quebrada en una mueca de gusto, su aliento estaba alterado. Lanzó un tímido y dudoso “no”, pero yo sabía que ella sí quería, sino, no me habría dejado terminar de quitarle la ropa.

Un olor llenó mi sala. Camila estaba empapada y yo me estaba muriendo por zambullirme en ese océano. La lamí por la ingle y la hice desear mi lengua. Besé todo alrededor ese vértice foco de mis fantasías. Lamía y mordía sus muslos, besaba su monte y de tanto en tanto rozaba su rico clítoris. No me di cuenta cuándo, pero me había rodeado el cuello con las piernas y se había inclinado en la silla. Su cara era el espejo que reflejaba sus deseos. Ella quería, ella necesitaba, ella deseaba y yo no la hice esperar más. Destapé su clítoris con mi pulgar y la penetré con mis dedos anular y medio y me dejé llevar. La lamía en círculos mientras chupaba con mi boca, al mismo tiempo en que mis dedos jugaban como serpientes dentro de su cuerpo. Escuché gemidos, sentí cómo se llenaba mi boca con su néctar y cómo su cuerpo se estremecía con cada movimiento.

Quité mi mano y la puse debajo de sus piernas para levantarlas y oprimirlas contra su cuerpo, me acuclillé y la destruí con todo. Yo era un fiero león en un oasis, bebiendo para vivir y ella estaba en éxtasis extraviada en lo que yo le hiciera.

-¡JUEPUTA, JUAN!-

Y seguido al grito un gemido en degradé acompañado finalmente de un suspiro. Camila había alcanzado un orgasmo. Su cuerpo quedó temblando sobre mi sillón y yo me lamía los dedos disfrutando de su sabor. La tomé, aún temblando, la levanté y la puse en el suelo. Bajé mi pantaloneta y bóxer y dejé a la vista mi verga. Ella estaba tendida, ya temblando menos, jugueteando con su cuerpo, acariciándose y suspirando. Acerqué mi verga a su cara y pellizqué uno de sus pezones, me dio un lametazo y se notó que le había dolido. Qué rica cara la que hizo. Levanté su cabeza con mi mano le metí mi verga hirviendo en su boquita. Me dio una mamada suave, lenta e increíble. Yo estaba convencido que ella no sabría qué hacer, pero lo que hizo me dejó a punto de venirme. Me paré una vez más y me corrí para levantarla y girarla.

Puse ese culo al aire y lamí su vagina una vez más antes de metérselo. Lo hundí y todo dejó de importarme. Me agarré a su cintura con una mano y con la otra a su hombro y la clavé. La clavé como si no hubiera mañana, la clavé con la fuerza de 5 años de deseo, la clavé por todas las pajas que me hizo hacerme, la clavé como a nadie antes y ella gritó, gimió y movió su cintura conmigo. La tomé de las manos y la sostuve desde ahí mientras la clavaba aún más rápido. Su forma de gritar, gemir y llamarme me mantenía en trance. Su vagina era estrecha y tibia, muy tibia y Camila, gritó finalmente alcanzando otro pico de placer y yo, aún hipnotizado por su cuerpo le seguí dando tan duro como podía, jalándola de las muñecas hasta que sentí inevitable mi explosión y en una maraña de movimientos, saqué mi verga a punto de estallar, la corrí del cabello hasta que estuvo delante de mí y la bañé con mi leche. Un chorro tibio, blanco y espeso la bañó y cubrió su carita de ángel y tetas y caímos juntos sobre el suelo de la sala, al lado de la ventana, mirando al techo sin decir nada.

Respecto al parcial; me fue como a perro en misa. Esas tetas no dejaron calcular nada pero esa tarde, esa tarde quedó grabada en mi memoria para siempre. Una lesbiana me había dado uno de los mejores polvos de mi vida.

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nelson3030 dice:

Muy  bueno  y  rico  relato ,muy  buena  narracion , describes  muy  bien  los  hechos , te  felicito , en  ningun  momento ,  usas  vulgaridades , da  gusto  leerlo


19/11/2010 - 08:55
 
 
 
 
Daniel_sex dice:

MAN BACANO EL RELATO, ORGANIZADO Y COHERENTE.

TE FELICITO.


19/11/2010 - 09:00
 
 
 
 

MuY RiCo, Te HaCe DeSeAr SeR La CaMiLa.


19/11/2010 - 09:34
 
 
 
 
JF_ dice:

A los que han comentado, gracias. Fue mi primer relato. :)

 


19/11/2010 - 09:56
 
 
 
 
Por: (19/09/2011 - 17:43)
Oye quiero conocerte. Escribeme a bonitavenus1300@hotmail.com. Me encanta tu sonrisa.
 
 
 
 
zynnchy26 dice:

Felicitaciones, excelente relato!!!!!


19/11/2010 - 13:25
 
 
 
 
Gerardo91000 dice:

Hola JF, delicioso tu relato. Te felicito como supiste respetar sus deseos y llevarla a desearte… De verdad me gustó mucho leerte. Una próxima vez, de pronto, darás más detalles. Mil preguntas surgen en mi mente, ¿qué te dijo ella de su “traición” al lesbianismo? ¿Lo hizo de nuevo contigo? He tenido amigas lesbianas pero nunca hemos hablado de las “pausas” que hacen en su militantismo. Gracias por este relato encantador. Espero que alguna lesbiana tenga la bondad de comentarlo para enriquecernos de su opinión.


19/11/2010 - 13:39
 
 
 
 
Por: JF_ (19/11/2010 - 23:42)
Sólo paso esa vez. Ella me dejó de hablar por dos semanas y al final, me pidió dejáramos el tema así, como si no hubiera pasado nada entre ambos.

Hasta el sol de hoy, seguimos hablando de la misma manera, pero a veces uno que otro comentario sale y ella se pone rojísima de pena.
 
 
 
 
dice:

En realidad es relajante, exitante y suave a leer, felicitaciones, pocas veces se relata sobre una chica les en esto, pero parece que se debe tener demaciada suerte o mucha pinta para llegar a compartir sexualmente con estas chicas....felicidades y sigue escribiendo, lo haces bien.


19/11/2010 - 16:24
 
 
 
 
JF_ dice:

Yo más bien diría que fue suerte y confianza. :)


19/11/2010 - 23:28
 
 
 
 
dice:

de los poquitos relatos que me han gustado...muy natural, muy real...muy exitante..pero quede con la intriga que paso despues???


20/11/2010 - 21:32
 
 
 
 
dice:

super buena tu historia, rico ser camila, se ve que la queres mucho!!!


23/11/2010 - 19:05
 
 
 
 
Por: JF_ (23/11/2010 - 22:48)
Es verdad; gracias por comentar.
 
 
 
 
dice:

Hola JF.

Me gustó muchísimo, tu relato y tu estilo  al escribir,  muy honesto, fresco, y  exitante, mil   gracias por compartir tu  experiencia, se nota que eres un hombre muy agradable, inteligente y apasionado.

Al igual que mi querido Gerardo espero leer mas  cosas  escritas por ti.   Pero pilas,  no te vas a tirar el semestre..jajaja.

Un cordial y sincero abrazo. :)


24/11/2010 - 12:08
 
 
 
 
Por: JF_ (24/11/2010 - 16:37)
A vos en particular, te debo un agradecimiento especial. Subí el relato buscando compartirles un momento picante y terminé recibiendo un elogio.

Muchas gracias, Yelahia. Cuando leas esto, recuerda que subiste un poquito de ego en alguien.

Hasta la próxima.
 
 
 
 

Muy lindo relato, exitante sin vulgaridades y puntual


24/11/2010 - 12:28
 
 
 
 
Por: JF_ (24/11/2010 - 16:35)
Gracias.
 
 
 
 
jagumo23 dice:

super el relato muy original sin tanto morbo ni fantacioso, lo felicitooo


24/11/2010 - 13:29
 
 
 
 
Gatiquilla dice:

Muy rico el relato, sinceramente por un momento me sentí Camila y llegue a sentir ciertas sensaciones... jejejeje...!! Eres todo un cabello y un bacán.. Y recuerda " Los caballeros no tienen memoria"... lo que paso ese dia es cosas de ustedes ojo con en una molestia o una discusion con Cami la vayas a dejar mal plantada frente a la U.... Ella al igual es toda una dama al compartir su sexualidad contigo a pesar de su condicion sexual.; Es admirable...!! Besos y abrazos... Cuidat JF.---


24/11/2010 - 14:27
 
 
 
 
JF_ dice:

No pensé que les fuera a gustar y con sinceridad, me animo mucho a seguir compartiendo mis relatos. Muchísimas gracias a los lectores y a sus comentarios, de verdad que me animan a seguir.


24/11/2010 - 16:13
 
 
 
 
SIMONDELICIA dice:

TE FELICITO MUY BIEN REDACTADO, INTERESANTE EL RITMO QUE MANEJAS Y UNA HISTORIA MUY PLACENTERA, DISFRUTA DE TU ESCRITURA, TIENES TALENTO.


24/11/2010 - 16:29
 
 
 
 
liliana 2010 dice:

bueno como han dicho todos buen relato, tienes buena narativa de lo mejor que he leido aqui.


24/11/2010 - 19:50
 
 
 
 
alexcaco dice:

lo felicito buen relato


24/11/2010 - 20:50
 
 
 
 
dice:

JF, mis agradecimientos por tan buen relato, cuanto daria por estar en tu lugar, aparte de que sea cierto o no tienes buena técnica para la narrativa.. felicidades.


25/11/2010 - 15:50
 
 
 
 
dice:

muiy  buen relato men  lo felicito  muy  bueno


26/11/2010 - 12:01
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