|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
Hacer cosas arriesgadas puede aumentar el placer al aumentar la adrenalina, yo conocí una mujer policía, de las pocas bonitas y buenas que he visto, además de eso una mujer muy bacana, cuando nos conocimos mejor y hubo química sexual, se puso mejor, pues ella se gustaba el riesgo, ¿y como no estando en la policía?.
Ella en esa época vivía en una estación de policía, así que yo iba a recogerla y la esperaba afuera, ella salía y nos íbamos a motelear, o a bailar, o a tomar algo, en una ocasión, logro meterme a la estación hasta su dormitorio, el cual compartía con otras compañeras policías mujeres, yo no puedo negar que tenia susto de pensar que nos descubrieran, me podía meter en problemas, pero ella me dijo que no había nadie, me mostro el camarote donde dormía y se acostó boca abajo, yo, al verle las lindas y grandes curvas de su trasero, me acosté encima de ella y empecé a frotar mi pene en su cola, ella creo que se excito rápidamente, pues en tono de enojo, me dijo, “Si no vas a hacer nada, mejor bájate”, yo a pesar de los nervios, sentía que la sangre me corría a toda velocidad hasta la cabeza.
Ella tenía puesta una sudadera, yo se la baje, me baje los pantalones y logre penetrarla, mmmm que rico, ella empezó a gemir, estiraba la mano y me cogía una nalga como queriendo empujarme a penetrarla más fuerte, de pronto, escuchamos mujeres hablando y riéndose, yo me desconecte, subí mis pantalones y oí que tocaron la puerta, entonces me tire de la cama y me escondí debajo de esta, ella también se organizo, y fue a abrir la puerta, entre abierta la puerta hablo con las compañeras y ellas se fueron, entonces volvió a la cama y me dijo que no la dejara iniciada, entonces nos desvestimos completamente, y nos metimos bajo las sabanas, donde hicimos el amor a escondidas, hasta llegar al clímax.
En otra ocasión, me dijo que la acompañara a la ciudad donde vivía la mamá, yo accedí y nos fuimos en flota, el viaje se demoraba 5 horas, el bus iba medio vacío y nos hicimos lo más atrás y solos posible, después de besarnos por buen rato y acariciarnos, metí mi mano entre su pantalón, logre deslizar mi mano por sus pantis y penetrarla con mis dedos, ella trataba de cuidar que nadie se diera cuenta, pero no podía tragarse gemidos y brincos que eran incontrolables, yo me daba cuenta que el chofer del bus nos miraba seguido por el retrovisor, hasta que ella dejo mi mano toda mojada de un estallido, se sintió tan relajada y contenta, que hizo como que se acostara a dormir en mi piernas, se tapo con una chaqueta y me practico sexo oral por un buen rato del viaje, finalmente llegamos a casa de su mamá, esta después de saludarnos salió un momento a la tienda, y ella aprovecho, se bajo los pantalones y me dio la espalda recostándose a la pared, yo la penetre acariciando sus grandes senos, y tal vez por el susto de ser descubiertos por su mamá, los dos nos vinimos antes de que ella llegara.
Y en otra de tantas, yo fui a recogerla a la estación donde vivía, salimos, comimos algo, dimos una vuelta, y al devolvernos para la estación, ya era de noche, y que rico las palabras que escuche, “Busquemos una sombrita”, en frente de la guardia de la estación donde había varios policías, nos encontrábamos en la mitad de un pequeño parquecito, y estaba muy oscuro, pero nosotros podíamos ver todo a nuestro alrededor, la gente que pasaba por el andén del parquecito y hasta escuchábamos lo que hablaban los policías, ambos teníamos chaquetas, y nos abrazamos con las chaquetas, ella que era más bajita que yo, se subió en un morrito a la orilla del andén, yo baje la parte delantera de su pantalón y me baje el cierre del mío, con una mano introduje mi pene en su vagina bajando un poco sus pantis mientras con la otra mano y las de ella nos tapábamos abrazados con las chaquetas, yo no podía dejar de mirar y pensar que los policías podían vernos, y que en cualquier momento nos iban a atrapar en esas, pero por otro lado, la adrenalina era demasiada y ella a esa altura quedo perfecta para penetrarla totalmente, lentos pero duros, con movimientos fuertes pero secos, nos íbamos calentando mas y mas, además de los besos y los gemidos al oído, después de que pudimos llegar juntos al orgasmo, solo quedaron las risas, nuestros cuerpos temblorosos, y esos lindos y excitantes recuerdos.
|
Nuestra compañía
-
Condiciones del servicio
-
Contra la pornografía infantil
GuiaCereza.com es propiedad de Cereza Media. Derechos reservados. No reproduzca imágenes o artículos sin autorización. Línea de atención (57) (4) 2922764 Medellín - Colombia 2004 - 2012. |
Cierto, ese miedito a ser descubierto excita y provoca.
23/08/2010 - 22:00
Registrese o Ingrese aquí