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Por : Amo_Perverso
Hace algunos meses conocí a una dama con rol de sumisa que regresó del exterior. En esa época vivía en un municipio frío cerca a Medellín. Vía web cam me confesó que, aunque tenía una relación convencional con alguien, su idea era experimentar de nuevo toda la adrenalina de ser sometida por un macho dominante en una relación tipo BDSM.
Lo que voy a contarles a continuación es una experiencia totalmente real que tuve con ella. Un momento tan morboso que intentaré ser lo más descriptivo posible para que comprendan toda la excitación y lujuria que ambos vivimos.
El día del encuentro, un sábado en la tarde, nos citamos en un “modesto” hotel del pueblo. Y de hecho lo era. La habitación era súper estrecha y el baño aún más. “No importa”, pensé, “ya estoy acá y voy a disfrutarlo”.
Llegué media hora antes que ella para preparar mis herramientas de dominio y acondicionar el sitio para la ocasión. Un poco de música lounge o tango electrónico hacía el ambiente ideal. Llevé esposas de cuero y metal, cuerdas, cadenas, antifaz, látigos, correas, argollas, una fusta para caballos y demás herramientas.
Cuando tocó la puerta la invité a entrar y de inmediato la abracé muy fuerte. “Que abrazo tan rico mi señor”, dijo muy nerviosa. “Conmigo no todo es dolor, también hay placer”, le respondí. Después de conversar unos minutos y pedirle que fuera mi sumisa oficialmente, le dije que aprovecháramos el tiempo y le pedí que adornara el cuarto con velas y luego se quitara la ropa para inspeccionarla.
Una vez desnuda, comprobé que las uñas de sus pies estuvieran arregladas, al igual que las de sus manos. Su vagina estaba rasurada según se lo ordené. Me acerqué para olerla y sentí que se había aplicado perfume y cremas para la piel. Era una mujer algo robusta, blanca, cabello negro, rostro delicado y cadera ancha.
Le ordené que se acostara sobre la cama y anulé su visión con un antifaz. Comencé a aplicarle mis esposas de cuero en sus tobillos y las de metal en sus manos porque mi interés era aplicar sobre ella varias posiciones de dominación. Además, era hermoso ver el contraste de su piel muy blanca con las esposas de cuero negro y sus uñas de los pies pintadas de tono oscuro. Ahí no pude contenerme y le chupé sus hermosos pies. Inmediatamente salió de su boca un gemido. A mi sumisa le gustaba que disfrutaran de sus pies, delicioso descubrimiento.
Su fruta sabrosa
Le dije: “Ponte en cuatro”. Al tenerla así fue incontenible el deseo de mirar su vagina. Era fácil, podía hacer con ella lo que deseaba. Acerqué mis dedos para tocar su vagina tierna y rosada. Ya su lubricación comenzaba a aparecer en medio de algunos azotes con látigos, correas y finalmente con el juete para caballos. Noté que un hilo de líquido vaginal comenzaba a bajar por la parte interna de su muslo al sentir los durísimos golpes en sus nalgas. “Rojo mi señor, rojo”, dijo inmediatamente. Eso me molestó: “¿Me pides rojo tan rápido?, eso te va a costar perra”, le dije.
Continué mi faena con varios azotes que casi al instante le enrojecieron la piel de sus nalgas gigantes. Además aproveché su pose de perrita en cuatro para lamer su ano. No pude contenerme al ver su culo expuesto todo para mi. Ella seguía gimiendo, cada vez más fuerte y yo ya tenía una erección gigante.
Sólo quería penetrarla ya mismo, pero sabía que debía seguir los protocolos y dominarla un rato más. Le pedí entonces que se sentara de rodillas en la cama, con el antifaz puesto. “Abre tu boca y la dejas así”, le ordené. Le metí mi pene en su boca y dejé que ella me lo chupara a su ritmo, suavemente. Luego fui yo quien dominó el ritmo y comencé a penetrar su boca como si fuera su vagina, tomándola de la cabeza duro y fuerte.
Le exigí que se acostara boca arriba y con las piernas abiertas. “Como usted quiera mi señor, yo soy su puta”, dijo. Ya quería saborear su vagina y lo hice durante varios minutos.Su vagina era tierna, rosada, de labios menores no muy grandes y se notaba que lubricaba a montones. Minutos después esa lubricación me haría vivir la experiencia más lujuriosa de toda mi vida.
Fuente del deseo, lujuria total.
No aguanté el deseo de penetrarla y lo hice suavemente mientras levantaba sus piernas y las ponía en mis hombros. Gimió cuando sintió que mi pene entraba, agarraba fuertemente la almohada y se contorsionaba mientras yo aumentaba el ritmo.
“Que rico sentir su verga mi señor, deliciosa”, dijo super excitada. “¿Le gusta que la clave mi perra?”, le dije. Mientras la penetraba muy muy fuerte, me dijo: “permiso para venirme mi señor”. Pensé que lo correcto era negárselo hasta cuando yo lo decidiera porque era demasiado pronto, pero la autoricé.
En ese momento salió de su vagina tanto pero tanto líquido que me sorprendió. Jamás en la vida ví a una mujer que se mojara en tanta cantidad. Parecía una manguera a presión. Ahí aproveché para frotarme el pene con su líquido como si fuera un lubricante.
Volví a penetrarla súper fuerte. Tenía la esperanza de que volviera a mojarse y sucedió. “Permiso señor, permiso”, dijo antes de venirse.
Cuando me dijo eso la autoricé, le saqué mi pene y esperé que eyaculara encima de mis dos manos formando una especie de vasija frente a su vagina. Literalmente mis manos se llenaron de líquido. “Por Dios que es esto”, pensé. Sin dudarlo, lo arrojé sobre mi cara. Era una ducha. Me estaba bañando con la lubricación de mi perra !!
Repetí lo mismo cada vez que lo hacía. Ahí comprobé que esta perra era una fuente casi inagotable. Sin mentirles, eyaculó por lo menos diez veces y diez veces me bañé con su eyaculación. Ella se sentía super puta y yo me sentía como un íncubo que no dejaba de clavarla una y otra vez. Sentía ganas de venirme, pero intentaba aguantar lo más que pudiera para sentir como vertía su líquido sobre mi.Mi erección fue tremenda esa tarde.
Señores, arrojarme esa lubricación sobre mi rostro fue la sensación más sublime que haya experimentado. Era una mezcla de decadencia, sordidez, excitación y sobre todo, lujuria pura y extrema.
Si encuentran una mujer así, cuídenla, son pocas, realmente son escasas.
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Buen relato,y... tienes razon ,son pocas las mujeres asi, que eyaculen a chorros es GENIAL y muy excitante, ojala la conseves y presentes, te deseo buena suerte
16/09/2011 - 17:58
Felicitaciones... Muy bien escrito. La historia transmite cada sensación, cada acción, cada acontecimiento. Me causó hilaridad el protocolo de preguntas y respuestas que manejan entre ustedes y sobretodo el pedir "permiso para venirse"... Buen día.
16/09/2011 - 18:10
excelente eso me pasa a mi con mi perrita una vez llego 16 veces y tubimos q cambiar de cuarto porq toda la cama quedo mojada.. me pregunto de donde saldra todo eso?
16/09/2011 - 20:20
Señor Perverso, que buen relato. Yo no tengo esa condición pero si usted fue capaz de llevarla hasta allá debe ser muy buen amante. Felicidades.
16/09/2011 - 22:58
buen relato amigo, mi novia al exitarse tambien lubrica mucho nunca me dado una ducha pero la proxima voy a probarlo para ver que se siente en la cara
18/09/2011 - 00:10
Excelente relato compadre perverso, estare esperando el siguiente
18/09/2011 - 12:50
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