...::::: Categoría: Fetichismo :::::..
Soy Tuya
Por:
Fecha: 12/10/2005 - 02:49 - 2 Comentarios - 1023 Lecturas
Calificación: (5 Puntos / 2 Votos)
Tiempo estimado de lectura: 21 minutos.
Relato de una escena de sumisión ante el AMO
Le había preguntado esa noche si podíamos tener una sesión la próxima semana, si se sentía bien de su maluquera para que estuviera tranquilo ese día. Yo, desde que lo conocí, casi deseaba verle a diario, poder sentirlo, poder saborear su forma de Someterme físicamente, ya que mentalmente me mantenía Sometida, lo podía sentir de una forma increíble, puedo olerlo sin tenerlo cerca, puedo sentir su respiración aún cuando no respira a mi lado. Puedo sentir sus manos recorriendo mi piel aunque no caminen sobre ella. Eso es deseo, pero no es el deseo simple, sexual, de la carne, es el deseo de la sumisa ante Su Dueño, de la mujer que se entrega, que entrega sus sensaciones y sentimientos a ese Amo que sabe cómo guiarla a cada instante.


Me dijo que el lunes estaría bien tener esa sesión, los dos la deseábamos, los dos nos deseábamos, El a su sumisa, yo a mi Amo.


Antes de llegar a la habitación, me dijo que entraría yo primero, me desnudaría quedándome con las medias que le gustaban y lo esperaría de rodillas ante la puerta. Me encantaba que me diera esa clase de órdenes, que me tratara como lo que era, su sumisa, obediente, entregada.


Entré a la habitación e hice lo que tenia que hacer, lo esperé de rodillas ante la puerta, no podía mirarlo a los ojos, me lo había advertido y como siempre, no podía reírme por mis nervios. Entonces llegó, a su paso, cerró la puerta y tardó poco en colocarme la cadena en la argolla de mi collar, era Su perra, eso estaba claro. Tiró de la cadena hasta hacerme llegar al borde de la cama, allí se sentó y pasó su mano sobre mi cabello – me encantaba que lo hiciera, me daba mucha confianza y tranquilidad- luego, me dijo que le quitara sus zapatos y las medias… yo, obedecí, quité con delicadeza sus zapatos, luego sus medias, dejando sus hermosos pies descubiertos. De nuevo habló, diciéndome que sabía que desde hace mucho deseaba besar y lamer Sus pies, que si creía que me había ganado el derecho de hacerlo… lo dudé, pensé que no lo había ganado aún, porque a veces me permito desperdiciar mi tiempo hablando con otras personas en Internet o haciendo otras cosas, en vez de obedecer las órdenes que El me da y por otro lado, sentía que lo había ganado, por mi entrega en cada sesión que hemos tenido, por entregarle mi dolor, mis sensaciones, mi piel, mi cuerpo. Así que le dije que sentía que aún me faltaba mucho por trabajar y aprender, pero que el obtener Su permiso para acariciar Sus pies, lamerlos, besarlos, sólo dependía de El y de lo que considerara justo para Su sumisa. Se puso de pie y me ordenó colocarme de rodillas, de nuevo acarició mi cabello y acercó mi cabeza a Su cuerpo, me refugié en El, era en dónde más me sentía segura, allí, en Sus brazos, cerca de El. Bajó sus manos y acarició mis tetas, para luego pinzar mis pezones con Sus dedos, apretarlos hasta hacerme gemir de dolor y placer.


Entonces se sentó de nuevo en la cama y me dijo que lo mirara, así lo hice, habló de nuevo, me dijo que aún tenía mucho por aprender, que si creía que todo esto era un juego, tendría que aprender a sentirlo de una forma diferente, que debía volver a dedicarle el tiempo necesario a las cosas importantes de nuestra relación y aprender de ello. Me dijo que me acostara en el piso, boca arriba, así lo hice… comenzó a pasar los dedos de Su pie derecho sobre mi cara, sentía y veía la planta de Su pie recorrer mi cara, Sus dedos paseaban sobre mi piel y mi excitación se hizo evidente, pero ya sabía lo que sucedería si lo lamía sin Su permiso o sin una orden exacta, así que aunque sentí Sus dedos delineando mis labios, mi boca y mi lengua se quedaron quietas. Así duró un buen rato, yo me moría de ganas de abrir mi boca y sentir Su pie dentro de mí, sacar mi lengua y delicadamente pasarla sobre la planta de Su pie, besarlo. Pero me contuve… debía trabajar mi acelere y esos impulsos de sumisa desobediente.


Luego lo pasó sobre mis tetas, abriendo el dedo gordo y el siguiente para atrapar mis pezones de nuevo, apretarlos, jugar con ellos. Esa fue la aproximación que tuve a Sus pies, pero no permitió que los tocara, cosa que me hacía desearlos aún más que antes y eso El, lo sabía.


Al retirar Sus pies de mi cuerpo, puso Su cara sobre mi y me ordenó abrir la boca, entonces dejó caer Su saliva en ella… fue inevitable, me sentí totalmente excitada, cachonda y puta, jamás había entendido el por qué ese acto podía producirme unas sensaciones tan intensas, creo que es el sentir algo Suyo dentro de mi, ese sentido de pertenencia que da el sentir parte de El en mi.


Me hizo subir a la cama entonces, colocarme boca arriba y doblar mis rodillas hasta que mis tobillos quedaran cerca de mis muñecas, entonces procedió a atarlas entre si, cada tobillo a una de mis muñecas. Quedando mis piernas abiertas y mi sexo expuesto a El. Sacó la fusta y el consolador, comenzando a jugar con mi sexo de la forma en que mejor le parecía, sabía que la fusta lograba buenos efectos en mi, por eso la usaba… la movía entre mis labios, azotaba un poco, jugaba, se deleitaba… entonces cambió el elemento y comenzó a usar el consolador, lo subía y bajaba sobre mi coño, presionando suavemente sobre el, luego se dedicaba a hacer círculos sobre el clítoris, haciendo que cada vez estuviera más excitada y desesperada por sentirlo dentro. Cambió de nuevo, usaba la fusta ahora con más fuerza, azotando mi coño de una forma lenta, pero constante, puntual, fuerte ahora… una vez, dos, tres veces… hasta poner mi coño colorado, hinchado, sensible, y sin darme tiempo de relajarlo, metió hasta el fondo el consolador, hundiéndolo con fuerza… un gemido salió de mi y fue casi inmediato que mis jugos se alborotaron, incluso sin correrme. Comenzó a moverlo, lentamente, entraba y salía de mí, me encantaba ver Su cara, sentir que lo complacía en ese momento de esa forma y me permitía sentir placer. Poco a poco fue aumentando el movimiento y la fuerza con la que me masturbaba. El sentirme atada y no poder moverme mucho, me hacía poner más arrecha, casi sentía imposible el poder controlar mi orgasmo. Pero El me manejaba bien esa parte, sabía en que momento detenerse y dejarme en el punto exacto para trabajar en mi de nuevo y llevarme así por una serie de sensaciones maravillosas y a la vez desesperantes. Toda una tortura deliciosa. Así lo hizo varias veces, llevándome a ese extremo una y otra vez y al tenerme en el punto más alto y vulnerable, me desató y me ordenó que me colocara en 4 patas sobre la cama. Entonces comenzó a jugar con Sus dedos, en mi coño, en mi culo, metiéndolos, acariciando, entrando y saliendo de mí. Esto era peor que el consolador, el sentirlo a El hacía la situación irresistible, le suplicaba que me permitiera correrme, pero El me lo negaba. Gritaba desesperada entonces, que se detuviera por favor, que no aguantaba más. Sin saber que al mismo tiempo que jugaba de esa forma conmigo, había dejado Su polla al descubierto y la acariciaba mientras seguía “torturándome” con Sus dedos.


Fue entonces cuando sentí que Su polla se deslizaba dentro de mi sexo, un momento mágico, en donde mis gemidos aumentaron y fue difícil no correrme, empapé Su polla con mis jugos y mientras lo hacía le pedía perdón por no haberme podido controlar. El no dijo nada, sólo embistió con fuerza, una y otra vez, empujando mi cuerpo adelante y atrayéndolo de nuevo con Sus manos a El. Lo sentí muy dentro, fuerte, Dominante, sintiendo… cuando sintió que iba a correrse, sacó Su polla de mi sexo, me llevó la piso de una forma rápida y me hizo colocar de rodillas, se sentó en la cama y metió Su polla al fondo de mi boca, lo que hizo que yo reaccionara y de inmediato comenzara a mamarlo de una forma que El jamás había sentido. Le di placer y eso me hacía sentir de nuevo entregada… lo hice de forma que lo sintiera así, entonces fue cuando sentí la tibia calidez de Su semen dentro de mi boca, lo bebí, lo sentí bajar por mi garganta, lo sentí dentro, El estaba dentro de mi, de mil maneras ahora…
Califique y Comente los relatos que lee, los autores lo agradeceran Gracias!
Ver Perfil de

 
 
 
 
ME ENCANTO ESTE RELATO QUE ENVIDIA SENTIRSE ASI!!!!
01/01/2008 - 02:45
 
 
 
 
BEBE EROTICO dice:

ME GUSTARIA CONOCER UNA MUJER ASI PARA EXPERIMENTAR VIVO EN BUCARAMANGA


25/11/2010 - 03:08
 
 
 
 
Para comentar este Artículo usted debe ser un usuario registrado.
Registrese o Ingrese aquí
Nuestra compañía - Condiciones del servicio - Contra la pornografía infantil
GuiaCereza.com es propiedad de Cereza Media. Derechos reservados. No reproduzca imágenes o artículos sin autorización.
Línea de atención (57) (4) 2922764
Medellín - Colombia 2004 - 2012. director