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Relatos y Experiencias

Yo miraba como por el perineo de mi esposa se escurría un delgado hilillo de semen que inundaba su cavidad anal, mientras paralelamente yo empezaba a botar borbotones de semen producto del fenomenal pajazo que me hacía, al ver a mi mujer clavada por otro hombre

Era el inicio de una noche de sábado de diciembre de 2005.Estábamos en casa tomando unas cervezas miesposa y yo; luego de haber asistido al acto de graduación de bachiller de una hija y sus compañeras. Eran aproximadamente las ocho de la noche cuando llegó nuestro amigo Antony y lo invité a que pasara al patio, donde Luz y yo tomábamos las cervezas. Hacía ya diez años que yo le insistía a ella que hiciéramos un trío (en conversaciones con Antony yo le había mencionada sobre mi fantasía y le manifestaba que si se llegara a dar, sería con él, que la haríamos realidad por la confianza que le teniamos). En nuestras culeadas, yo siempre le mencionaba que sería rico verla clavada por otro macho.Siempre me respondía que nunca haría eso y que yo estaba loco.Esa noche al sentir que estábamos solos(nuestros hijos habían salido) sentí una excitación al saber que estábamos los tres y que ya estábamos prendidos, no dudé en coger la mano de mi esposa y ponerla sobre el paquete de Antony, al principio se mostró renuente pero luego fue cogiendo confianza y siguió sobando la verga de nuestro amigo.Yo al ver a mi esposa tocando la verga de otro por encima de su pantalón, no pude más que excitarme.Me parecía imposible que esa mujer que durante diez años me había dicho que nunca haría semejante cosa, ahora le acariciara el chimbo a otro macho.El lentamente abrió su cremallera desenvainó de su calzoncillo una verga no muy larga pero si de un grosor descomunal.Luz empezó a pajearlo; yo entre tanto me acariciaba la verga. Les pedí que se besaran y obedecieron a mi pedido, fundiéndose en una ardiente beso.El a su vez levantó su vestido y metió su mano entre la tanga de mi mujer y empezó a acariciar su vagina, ella emitía unos quejiditos que me excitaban aun más.En esta situación y preocupados porque alguien llegara, optamos por salir a tomar a algún sitio de la ciudad, sin tener el temo a ser descubiertos por alguien.Antony nos dijo que fuéremos en el carro de él.Nos fuimos a un lugar de música vieja (ya por nuestra edad poco nos gustan las discotecas) el cual es muy discreto y nos permitía, mientras tomábamos la cervezas, acariciar a mi esposa y que ella tocara simultáneamente nuestras vergas.Parecíamos tres adolescentes locos.Luz con su par de machos a lado nos sobaba ricamente nuestras vergas y nosotros a su vez teníamos nuestras manos metidas en su cuca; el ambiente era demasiado caliente pero no podíamos pasar de ahí dada la situación.Optamos entonces por irnos a un pequeño hotel cerca de donde estábamos.Pagamos la cuenta y nos retiramos.Mi corazón latía a mil con solo pensar que mi fantasía se estaba haciendo realidad.Mi verga estaba inundada de líquido preseminal.En el corto trayecto al hotel mi mujer se sentó al lado de Antony y él, mientras conducía muy lento, le acariciaba la vulva a Luz y élla la verga a él, yo en el asiento trasero pensaba que la verga se me ibaa estallar. Mi esposa se había transformado.En ese momento no era la señora conservadora de siempre, sin el más mínimo asomo de vergüenza pajeaba a Antony.Llegamos al hotel e inmediatamente tomamos una habitación para los tres; hacíamos comentario de hacer entender que veníamos de viaje para disimular que estábamos en otro plan.Se me hacía una eternidad el poder traspasar la puerta para estar al fin los tres en una habitación dando rienda suelta a nuestros deseos. Antony cerró la puertae inmediatamente empezó a besar a Luz.Se sentía como se chupaban sus lenguas.Yo me senté a observar muy arrecho, como mi esposa sin ningún miramiento, se entregaba a otro hombre.Luego de mucha chupada de lengua, el la tomó en sus brazos y la recostó en la cama,e inmediatamente le quitó su vestido.Luzes una mujer menudita, a pesar de sus años (51) no presenta estrías ni celulitis, su aseo es impecable; sus téticas pequeñas, con una areola rosadita mostraba esos pezoncitos paraditos de la excitación. Antony no dudó ni un momento en chuparlos desesperadamente; se sentía su deseo en los sonidos que emitía al chupar sus tetas.Yo me acerqué un poco y mi esposa acariciaba mi verga, en extremo dura por la situación.El fue bajando lentamente sus tanguitas y empezó alocadamente a lamer su raja húmeda – que rica chimba tienes Luz – decía nuestro amigo. Mi esposa entre tanto decía: uuyy que rico, que rico! Y arqueaba su cuerpo sostenida en sus piernas y su cabeza.Antonysacó la cabeza de la entrepierna de Luz y le insinuó con un ademán que hicieran el 69. Yo entretanto no creía que mi mujer tan rectada se fuera a prestar a tal cosa, pero sin miramientos se sentó a horcajadas sobre la cara de él y acto seguido se inclinó para meter por primera vez la verga de otro hombre en su boca.La escena era increíble, su boca a penas si podía permitir la entrada de la descomunal cabeza de Antony, que semejaba un hongo.Por momentos me miraba mientrasyo me masturbaba; en su mirada se veía la lujuria y nada de arrepentimiento ni vergüenza – como me fascinaba ver a mi hembra así- luego de unos diez minutos en esa posición Luz tuvo un orgasmoque hizo que se tirara en la cama mientras con las dos manos sobaba su bajo vientrey entrecruzaba las piernas en una clara demostración de que la venida había sido muy intensa. Luego de un breve descanso por la sensibilidad con que había quedado su clítoris, procedí a penetrarla con mis 16 cm de verga endurecida, mientras Antony empezaba a acariciarle los pezones, luego de unos 5 minutos de empalarla, me bajé y Antony procedió a penetrarla por primera vez.Levantó sus piernas sobre los hombros y procedió a hundirlentamente su monstruoso glande en la estrecha vagina de mi Luz. Yo me ubiqué en un ángulo perfecto que me permitía ver como entraba y salía la corta pero muy gruesa verga, por momentos parecía que su vaginita se fuera a rajar, pero luego de unos momentos ya su estrecho canal vaginal se había acondicionado al grueso tronco de nuestro amigo.Yo entre tanto miraba como Antony atacaba febrilmente a mi esposa por su rica raja que ya se tornaba roja por la invasión de semejante grosor de verga.Transcurridos unos minutos Antony no aguanto más y dejó escapar su leche en la vagina de Luz mientras decía: uyyy mamita que chimba tan estrecha y rica, tiene chupadera, uyy como me lo succiona. Yo miraba como por el perineo de mi esposa se escurría un delgado hilillo de semen que inundaba su cavidad anal, mientras paralelamente yo empezaba a botar borbotones de semen producto del fenomenal pajazo que me hacía, al ver a mi mujer clavada por otro hombre

Luego pedimos una cerveza y reposamos tomándola, mientras hablábamos de lo sucedido.Mi esposa me decía: AMOR NO ME VAYAS A RECRIMINAR NUNCA ESTO, YO LE DIJE,JAMÁS.SERÍA UN CANALLA HACERLO, SI FUI YO QUIE LO INVENTÓ. Además lo he disfrutado mucho.Ella nos decía me siento como rara – yo le dije no te preocupes, eres mi perra favorita.Sí eres mi zorra? Claro soy la zorra de los dos.

L e dije que se pusiera en cuatro parando el culito y empezamos a lamerle el culito y la chocha alternadamente, mientras ella se arqueaba de placer.En esas acciones nos cogió el sueño y nos quedamos dormidos hasta que a las 6 de la mañana nos despertamos y regresamos a casa luego de haber cumplido la fantasía.Hemos salido como unas 8 veces más con Antony.

Ahora le estoy insistiendo es que salgamos por primera vez con una pareja, que la dama se preste para que hagan las dos el amor.Ella me dice que eso no la va hacer, pero creo que insistiendo va ha suceder porque cuando esta tomadita no le disgusta quele toque el tema. 


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