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Relatos y Experiencias

SEXO SUCIO Y DURO CON LA NEGRITA DE LA PLAYA

Hace tiempo no escribía porque la verdad no había pasado nada sexualmente memorable más que polvos normales con la novia y amiguitas casuales. Pero ayer si me ocurrió una situación realmente memorable.

Por temas de trabajo estoy en Cartagena desde hace dos semanas, habiendo terminado las labores decidí quedarme esta semana para descansar. Estoy solo y desocupado desde el miércoles, ya que hoy viernes en la noche llega mi novia para pasar el fin de semana.

Lo que les voy a contar ocurrió ayer jueves. Desde temprano salí a desayunar y luego a instalarme en la playa a descansar y disfrutar de la vista, el sol y tomar cervecitas. Hablaba de rato en rato con el muchacho que me alquiló la carpa y me vendía las cervezas y en un momento me dijo que si más tarde quería un masaje venían unas muchachas que él conocía y me recomendaba para que no me fueran a cobrar de más.

Pues así pasé la mañana, pedí almuerzo a la playa (el clásico pescadito frito con arroz de coco y ensalada) y las cervecitas, cuando sobre las 2 de la tarde llegó el pelado con dos muchachas para el masaje y entre las dos me hicieron el masaje una empezando por la cabeza y la otra por los pies, durante el rato del masaje les invité cervezas, y además estuvimos charlando muy ameno, ellas dos molestándome con chistes y bromas de doble sentido porque yo estaba solo pero yo no me dejaba y también les contestaba molestándolas y haciéndoles chistes.

Ya sobre las 4 de la tarde volvió una de las negritas que me había hecho el masaje y molestando me dice: "Manolito, ahora si venga le recibo unas frías", cuando me habían hecho el masaje más temprano entre las dos me molestaron bastante con el cuento que me parezco un poco a Manolo Cardona y pues ahí quedó la broma y el sobrenombre.

Pedí cervezas y nos pusimos a hablar, yo le indagaba sobre su familia, su trabajo, su vida y entre charla y charla de temas serios todo el rato la conversación era molestando y con cosas de doble sentido.

Ya cerca a las 6 cuando recogen las carpas y todo en las playas la negrita me dice que ya se va a recoger unas cosas que tiene guardadas y se va para la casa, yo le dije que fuéramos a comer algo y que ahí ya se iba, ella riéndose me dice: "no cacha, yo no tengo hambre yo lo que quiero es huevo" como todo el rato la conversación era por el estilo, yo me reí y le dije "vamos, comemos y ya se va a que su marido la atienda", nos reímos y fuimos por unas hamburguesas ahí cerca de donde estábamos.

Ya habiendo comido me dice: "Manolito, me dió hamburguesa pero no me dió malteada", yo me volví a reír y le dije "para la malteada solo le tengo la leche".... Nos reímos y me dice "vamos pues y me la da", yo le dije sin total convencimiento de la situación "vamos para el apartamento".

Nos fuimos caminando al apartamento que tengo alquilado para estos días y tan pronto entramos lo primero que ella hizo fue pedirme el baño, entró con todas sus cosas, escuche el baño, la ducha y se demoró bastante tiempo. Cuando abrió la puerta salió esta morena bien maquilladita, olía bastante rico, su color de piel negra brillante por algún aceite que se aplicó y vistiendo un bikini verde fosforescente que arriba medio le sostenía los senos porque se salían por los lados y abajo era un hilo que se perdía por toda la mitad de su culo y por delante se alcanzaba a meter un poco en su vagina que estaba totalmente depilada, al verla así yo me acerque a besarla y empecé a tocarla por todo lado así estuvimos un buen rato besándonos y le dije que me iba a bañar que también quería estar fresco como ella, ella de una se arrodilló y me dijo que no, que quería tenerme así.... Yo no ví problema y empezó esta mujer arrodillada a hacerme el más morboso y mejor sexo oral en muchísimo tiempo, lo chupaba suave solo la cabeza, luego iba hasta el fondo haciéndose ella misma garganta profunda, lo sacaba de su boca y lo escupía, se lo pasaba por la cara, el cuello, los senos y yo de pie solo disfrutaba de ese espectáculo lleno de morbo y solo me limitaba a cogerla del cabello, darle cachetadas y decirle palabras subidas de tono, en un momento me levantó la pierna sobre una silla y arrodillada como estaba empezó a hacerme beso negro, la verdad que ya me habían hecho beso negro varias mujeres pero nunca de una manera tan morbosa y entregada como esta mujer, de reojo estando de pie veía como se masturbaba a la vez que hacía con su garganta unos sonidos guturales de excitación que más me prendían a mí; tanta fue mi excitación que no sé cómo terminé totalmente en cuatro sobre la silla y esta mujer detrás sin despegarse un segundo haciéndome beso negro profundo y masturbándome al tiempo hasta que no aguanté la excitación y estando en cuatro me vine en su mano y la silla mientras ella metía su lengua en lo más profundo prolongando ese momento en el que se le queda a uno el mundo en blanco. Cuando volví a tomar aire la ví con su mano llena de mi semen llevársela a la boca y lamiéndola hasta dejarla totalmente limpia. Así sudado y cansado como estaba nos recostamos en la cama y nos empezamos a besar, yo le metí la mano en su vagina, la cual entraba casi que en su totalidad y estaba totalmente empapada, me dijo que también se había venido.

Descansamos un rato y le dije para ir a bañarnos, nos metimos a la ducha juntos y en la ducha fue la segunda faena, ella se arrodilló y me animó con una buena mamada, luego yo le devolví un rato el oral y el beso negro y empecé a penetrarla estando de pie, el sexo fue salvaje, lleno de palabras sucias, cachetadas, jalones de cabello y en cada cambio o movimiento yo aprovechaba para besarla y escupir en su boca y su cara, mi segundo orgasmo llegó cuando me pidió que le hiciera sexo anal y en honor a la verdad no aguanté más de unos cuantos minutos dentro de su ano caliente hasta que dejé todo mi semen dentro, cuando me salí de ella se agachó, me quitó el preservativo y me chupó el pene dejándolo sin rastro de semen a la vez que se masturbaba. Estando así yo de pie solo la veía arrodillada masturbarse hasta que la ví cerrar los ojos y concentrándose empezó su masturbación con un ritmo más rápido mientras con su otra mano sostenía mi pene ya flácido hasta que me dijo que la orinara, yo nunca había hecho algo así pero sin pensarlo mucho y concentrándome un poco empecé a orinarla, dirigiendo ella misma el chorro primero a sus senos y luego a su cara y boca, mientras la orinaba aceleró su masturbación al máximo y alcanzó otro orgasmo en medio de unos muy ricos gemidos guturales.

Habiéndonos calmado y en medio de risas, más besos y manoseos mutuos nos bañamos bien y salimos, nos tomamos un par de cervezas más en la sala ella se vistió y se fue porque ya estaba tarde. Nos despedimos con unos últimos besos y yo quedé totalmente cansado para dormir hasta esta mañana.


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