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Relatos y Experiencias

Tengo un sueño recurrente: Negro grande, musculoso, vergón. Estamos en un cuarto solos, Estoy desnuda y en una camilla de masajes. Él me aplica aceite tibio en el cuerpo y con esas inmensas manos empieza a masajearme. Sus manos cubren mi espalda, se siente la tibieza del aceite y la firmeza de sus manos acariciando. Es relajante, hay un ambiente tranquilo, música suave. Con su voz de hombre que resuena en la habitación me da instrucciones para abrir las piernas, baja mis muslos, más que un masaje me parece que son caricias, como si no quisiera hacerme daño y eso me encanta.

Al separarlas pasa sus manos por la entrepierna y rosando la entrada de la vagina, solo es un roce, pero con eso me prende, me hace desear que toque más, pero para eso estoy ahí, sólo un masaje.

Me pide que de vuelta boca arriba y ahora puedo verlo, es alto, corpulento, se le nota el gimnasio, me mira y sonríe, creo que mi cara reflejó que me encantó y me puse roja jajajajaja qué delicia de boca, labios gruesos, dientes blancos. Es lampiño y eso me atrae, es como si quisiera tocar. Bajo la mirada por los brazos y son grandes y fuertes, siento que quiero ser abrazada, perderme allí... Él voltea a tomar más aceite y puedo ver su espalda uffff grande, ancha... me derrito. Pienso que debe medir 1.80, para entrar en contexto les cuento que mido 1.50 jajajaj así que imagínense el cuadro.

A parte de la espalda, tiene buena nalga, grande y parece firme. 

Se voltea y me descubre mirándolo, vuelve a sonreir, pero esta ya es una sonrisa pícara, sabe que estoy curiosa. No tiene camiseta, tiene un pantalón blanco que le queda bien ajustado.

Hay una luz fuerte sobre mi, se da cuenta que me molesta y sin preguntar le baja a la intensidad, quedamos con una luz tenue sin perder la claridad de todo lo que puedo ver. No pienso cerrar los ojos jajajaja ese hombre es un espectáculo.

Esas manos grandes masajean delicioso, insisto que no parece masaje, son caricias. Mis pezones se vuelven duros y aprovecha para tocarlos, para este punto ya estoy bien excitada pues con solo ver la imagen de ese hombresote ya tengo un si como respuesta a  cualquier pregunta que me haga jajajajaja.

Baja caminando por el abdomen, se detiene en el pubis, quiero que toque mis labios e ingresse a buscar mi gallito, pero nooooo baja a los muslos ahhhhhhhhh! quiero que me toques negrito, no ves cómo me tienes.

Sube por mi entre pierna y accidentalmente, así parece, rosa mis labios uffff estoy queriendo más, a este punto ya tengo los ojos cerrados, no puedo esperar más, tienes que buscar ese puntico que pide a gritos que lo encuentres.

Con sus manos me indica que separe las piernas y me pide permiso para entrar, abro una de las piernas y él entra en mi uffff ya debió notar lo húmeda que estoy, además de ansiosa por ser tocada. Encuentra mi gallito e inicia a frotarlo, sabe como hacerlo de manera que no se sienta tan fuerte. Saben? Son pocos los hombres que saben tocar el clítoris, es un puntico demasiado sensible, no entren de una a tocarlo, tiene un capuchoncito, toquen por encimita y será mucho más rico. 

Mientas toca allí, introduce dos dedos en la vagina.... no saben lo delicioso que se siente, suave, despacio, sin afán. Abro los ojos, veo que este hombre me mira con deseo, se muerde un labio y le respondo con el mismo gesto. Se toca la entrepierna y puedo ver que tiene una erección, le incomoda el pantalón y le pido que se lo quite.

Pero me pide que lo deje probar y baja la cabeza en busca de mi sexo, húmedo y ansioso. Ohhh qué lengua! Primer orgasmo. No aguanté ni 5 minutos.

Este hombre es todo un espectáculo, piel negra, cuerpo grande musculoso y una verga grande y gruesa, no aguanté y la tomé en mis manos donde parecía más grande. Sin pensarlo la llevé a la boca, dura y palpitante, este negro dejó salir un gemido. Trato de llevarla hasta el fondo de mi boca, pero no me cabe toda, 18 - 19 cm. Es un placer mamar una verga y saber que el dueño está a mi voluntad, completamente rendido al gusto que le genero.

Me pide que nos vayamos para la cama y allí se tira boca arriba, me invita a subir y me ofrece su verga para cabalgarlo, no se imaginan el placer que me da, es lo que más disfruto, su verga dura, gruesa entra con dificultad ufff ese primer momento es de lo más delicioso. Me siento y empiezo a moverme, él alcanza mis senos, los besa y eso me prende más. Quiero besarlo y me recibe con deseo, besa rico.

Mi cabalgada avanza con fuerza y llega mi segundo orgasmo. Me besa, con sus brazotes me voltea y queda sobre mi, empieza a clavarme delicioso, con fuerza hasta sacar su lechita. 

Qué delicia! 

Es mi fantasía... qué rico! 

Besos


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